Siguiendo estos sencillos consejos encontrarás pronto al inquilino ideal
- Repara todos aquellos desperfectos que pueda tener el inmueble, desde llaves de la luz, cajones, puertas, persianas o la pintura de las paredes. Que todo funcione como debe.
- Puedes mejorar el aspecto del inmueble con sólo unos pequeños ajustes, como pintarlo todo de blanco, o tonos gris claro, que aportan luminosidad y aumentan la sensación de espacio. Si puedes sustituir las bombillas por óculos o una sencilla tulipa, le aportarán un aire nuevo. Una puesta a punto de la grifería también puede aportar ese aire fresco.
- Asegúrate de que todas las bombillas funcionan y aportan la luz necesaria. Si notas que alguna está demasiado gastada o apagada, cámbiala por otra nueva que aporte la intensidad y luminosidad adecuada.
- Realiza una limpieza integral de todo el inmueble. Presta especial atención a las esquinas, los electrodomésticos, los marcos de las puertas y ventanas, las patas de las mesas y sillas, los textiles de los sofás, estantes más inaccesibles y juntas de los azulejos. Encera el parquet, si tienes, para que luzca como el primer día.
- Mantén el inmueble bien ventilado y elimina cualquier tipo de olor, recuerda que hay personas muy sensibles a los olores, incluso perfumes, por mucho que a nosotros nos gusten.
- Si el inmueble está amueblado, intenta eliminar todos los elementos decorativos demasiado personales, esto aumentará el número de personas que se identifiquen con él, y el número de interesados.
*Nunca des de baja los suministros, volver a solicitar las altas genera costes más altos que el pago de los consumos mínimos. Un cambio de titular será mucho más sencillo.